Las fórmulas de la medicina tradicional china son combinaciones sabias de hierbas medicinales, similares a un «equipo de fármacos» meticulosamente equilibrado, que a través de la cooperación entre los principios jun, chen, zuo y shi regulan los desequilibrios del cuerpo. Su historia se remonta al Huangdi Neijing, y el Shang Han Lun de Zhang Zhongjing sentó sus bases, dando lugar a miles de fórmulas efectivas a lo largo de la historia.
Su función principal es armonizar el yin y el yang, fortalecer la energía vital (zheng qi) y expulsar los factores patógenos (xie qi). No solo tratan enfermedades comunes como resfriados e indigestión, sino que también son eficaces en el manejo de enfermedades crónicas y estados subóptimos de salud (subsalud).
Su característica distintiva radica en la personalización de las combinaciones, proporcionando una regulación integral mediante múltiples mecanismos de acción. Además, cumplen funciones tanto terapéuticas como preventivas, reflejando el principio de «tratar la enfermedad antes de que aparezca», lo que las convierte en un pilar fundamental de la práctica clínica en la medicina tradicional china.






